¿Qué es hiperactividad?
La hiperactividad es un trastorno de la conducta en niños, descrito por primera vez en 1902 por Still. Se trata de niños que desarrollan una intensa actividad motora, que se mueven continuamente, sin que toda esta actividad tenga un propósito. Van de un lado para otro, pudiendo comenzar alguna tarea, pero que abandonan rápidamente para comenzar otra, que a su vez, vuelven a dejar inacabada. Esta hiperactividad aumenta cuando están en presencia de otras personas, especialmente con las que no mantienen relaciones frecuentes. Por el contrario, disminuye la actividad cuando están solos.
Antecedentes
Still describió 43 pacientes (niños) que se caracterizaban por ser frecuentemente “agresivos, desafiantes y resistentes a la disciplina, excesivamente emocionales y con inhibición volitiva“. Asimismo, quedó impresionado por las dificultades que estos niños tenían para mantener la atención. Still creyó que estos niños presentaban un importante “déficit en el control moral de su conducta“, que era prácticamente crónico en la mayoría de los casos.
En los años 50 y 60, tras observarse algunos signos de afectación neurológica (hipotonía, torpeza motora…), y después de una larga historia de discusiones sobre la posible existencia de una lesión cerebral tan mínima que no podía objetivarse, el cuadro clínico pasó a denominarse “Daño cerebral mínimo“. Posteriormente, se cambió por un término menos organicista y más funcionalista como el de “Disfunción cerebral mínima“
En la década de los 60, cobra mayor relevancia el concepto de “Síndrome del niño hipercinético“ que hace hincapié en la excesiva actividad motora del trastorno. Por entonces, también aparece por primera vez el trastorno en las clasificaciones diagnósticas psiquiátricas (DSM-II, 1968) en las que en un simple párrafo se describe “la reacción hiperquinética de la infancia” resaltándose su carácter benigno (habitualmente tendente a desaparecer en la adolescencia).
Durante la década de los 70 comienza a destacar el déficit de atención, reconociendo ya el DSM-III (1980) una subdivisión del trastorno en “Déficit de atención con o sin hiperactividad“.
Sin embargo, en la versión DSM-III-R (1987) sólo se estipulan criterios diagnósticos para el “ Déficit de atención con hiperactividad“ y el déficit de atención sin hiperactividad no se reconoce como entidad clínica, quedando relegado a una categoría mínimamente definida (“Déficit de atención indiferenciado”).
En el momento actual el DSM-IV sólo utiliza la denominación “Trastorno por déficit de atención e hiperactividad“ (TDAH) y con relación a la predominancia de síntomas distingue tres subtipos de trastorno2:
- Trastorno por déficit de atención con hiperactividad tipo predominio hiperactivo-impulsivo (en el que predomina la dificultad de autocontrol).
- Trastorno por déficit de atención con hiperactividad tipo predominio déficit de atención (en el que predomina la dificultad de atención).
- Trastorno por déficit de atención con hiperactividad tipo combinado (que presenta síntomas de inatención, impulsividad e hiperactividad).
Además de la clasificación americana de trastornos psiquiátricos (DSM), existe una clasificación mundial (CIE; OMS), cuya última edición (CIE-10) utiliza el término de “Trastornos hipercinéticos” para referirse a estos trastornos.
BIBLIOGRAFÍA
1. Pascual-Castroviejo I, Rafia S. Síndrome de déficit de atención con hiperactividad. Programa de formación continuada en pediatría práctica. Prous Science 2001: 5-33.
2. Ramos JM, Hernández MA, Vázquez J, Aparicio JM. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad: puesta al día. Ped Aten Prim 1999; 4: 67-81.
3. http://www.cfnavarra.es/salud/anales/textos/vol25/sup2/suple10a.html (12/07/2010).
4. http://www.guiainfantil.com/salud/cuidadosespeciales/la_hiperactividad.htm (12/07/2010).