martes, 13 de julio de 2010



CAUSAS DE LA HIPERACTIVIDAD


Los científicos, necesitan estudiar las causas como para identificar mejores maneras de tratar, y quizás algún día prevenir el trastorno de Déficit de Atención. Están encontrando más y más evidencia de que dicho trastorno no surge del ambiente del hogar sino a raiz de las cusas biológicas.Durante algunos años se consideró que una posible causa del déficit de de atención era una "lesión cerebral" quizás como resultado de una infección temprana o complicaciones al nacer. Pero esta teoría fue rechazada porque podía ser explicativa de sólo un pequeño número de casos.





POSIBLES CAUSAS

  • Temperamento:
    Recientes investigaciones permiten
    sostener que el problema del niño hiperactivo es un problema de temperamento. Existen diferencias temperamentales entre un recién nacido hiperactivo y otros niños. Es posible que el origen de estas diferencias temperamentales venga condicionado por los niveles bioquímicos del sistema nervioso.







  • Alergia: La hiperactividad también ha sido explicada como una reacción alérgica a cierto tipo de alimentos como el azúcar y los condimentos en general. Sin embargo esta teoría no ha sido confirmada ya que se sabe que un régimen de alimentación sin condimentos ni azúcar no corrige la hiperactividad.



    Educación:
    Se conoce que un
    ambiente estresanrte y desorganizado puede acentuar la hiperactividad en el niño. Un niño con ambiente familiar organizado y sosegado sigue siendo hiperactivo. Esto nos conduce a no conocer con certeza las cusas reales de la hiperactividad.

  • Factores biológicos.




  • Retraso madurativo.




  • Factores pre y perinatales,complicaciones surgidas durante el embarazo(niñols prematuros ,con bajo peso al nacer).





  • Influencias genéticas y otras variables propias del ambiente del niño. (se ha visto que padres de hijos hiperactivos tuvieron esta misma actitud durante su infancia).




  • Alteraciones bioquimicas.




  • Demanda de atención:


Sin embargo, no hay datos concluyentes que indiquen que cualquiera de estos elementos por separado es el responsable último del trastorno.

La opinión más generalizada entre los expertos es que múltiples factores interactuan ejerciendo cada uno sus efectos propios pero en una actuación conjunta. Las alteraciones cerebrales y el retraso mental influyen en la aparición de la hiperactividad, pero no lo hacen de manera exclusiva y determinante.Sus efectos se enmarcan en el contexto de una interacción en la que intervienen conjuntamente con factores psicológicos y ambientales.



        Evaluación de la hiperactividad


        La hiperactividad es un trastorno que no es facil de medir, ya que la conducta no suele ser extraña o inusual en niños de la misma edad. La edad crítica son los cinco ó seis años.

        A esta edad se le exige un comportamiento disciplinado en el colegio y el niño hiperactivo no es siempre capaz de ajustar su conducta a las reglas de la clase, con lo que si a partir de esta edad hay un comportamiento extraño conviene que se le diagnostique cuanto antes.

        El diagnóstico de niños hiperactivos obliga a una valoracion rigurosa de los distintos contextos ya sea el colegio, el hogar, etc y por los diversos responsables, como los papas o los maestros ya que son las principales personas que conviven con ellos.

        El diagnóstico del niño hiperactivo no cuenta con pruebas o técnicas que confirmen de una manera precisa y evidente del trastorno.

        La presencia o no de la hiperactividad no puede establecerse a través de un test de inteligencia, una cartografía cerebral o una nueva entrevista con los padres. Los instrumentos y las sucesivas sucesivas fases que se siguen para el diagnóstico serían los siguientes:

        • Entrevista clínica

        Con esta se pretende obtener información a traves de los padres sobre el desarrollo y conducta del niño, para ello se evaluan aspectos como:

        Desarrollo psicomotriz
        Enfermedades padecidas
        Escolaridad
        Esfera afectivo- comportamental


        • Observación de la conducta del niño

        Además de la información que se obtenga de los padres, necesitamos la presencia de un especialista para que observe la conducta del niño, esta se puede observar en casa o en la escuela


        Para medir el desarrollo intelectual del niño se utiliza la "Escala de Inteligencia para niños de Wechsler" que se divide en doce pruebas distribuidas en dos grupos: el verbal y el manipulativo.


        Otro aspecto importante para evaluación individualizada del niño en la Integracion visomotriz,. Para ello se utiliza el "Test Guestáltico de Bender", con el que se pretende medir la madurez y la coordinación visual de la búsqueda y ejecución manual de unos dibujos presentados mediante tarjetas.


        El ültimo estilo cognitivo es el de la "flexibilidad" frente al de la "reflexión" se trata de ver la capacidad del niño para controlar los estímulos sin importancia y omitir las respuestas incorrectas. EL test que más se utiliza es el "Test de Distracción del color" , Santostefano y Paley, 1964.



        • La exploración neurofisiológica

        Reciente en la evalución del niño hiperactivo, se utiliza la cartografía cerebral, técnica de neuroimagen funcional que permite conocer el grado de activación eléctrica de la corteza cerebral mediante su representación en mapas cromáticos.



        • Nivel de actividad motora

        Para ello se utilizan dos instrumentos, el "podómetro"( contabiliza los pasos que el niño da) , el "actómetro"(reloj de pulsera que también mide el movimiento) y el "cojín estabilímetro" mide el movimiento del niño mientras que está sentado.




        ¿QUÉ ES HIPERACTIVIDAD?

        ¿Qué es hiperactividad?

        La hiperactividad es un trastorno de la conducta en niños, descrito por primera vez en 1902 por Still. Se trata de niños que desarrollan una intensa actividad motora, que se mueven continuamente, sin que toda esta actividad tenga un propósito. Van de un lado para otro, pudiendo comenzar alguna tarea, pero que abandonan rápidamente para comenzar otra, que a su vez, vuelven a dejar inacabada. Esta hiperactividad aumenta cuando están en presencia de otras personas, especialmente con las que no mantienen relaciones frecuentes. Por el contrario, disminuye la actividad cuando están solos.

        Antecedentes

        Still describió 43 pacientes (niños) que se caracterizaban por ser frecuentemente “agresivos, desafiantes y resistentes a la disciplina, excesivamente emocionales y con inhibición volitiva“. Asimismo, quedó impresionado por las dificultades que estos niños tenían para mantener la atención. Still creyó que estos niños presentaban un importante “déficit en el control moral de su conducta“, que era prácticamente crónico en la mayoría de los casos.

        En los años 50 y 60, tras observarse algunos signos de afectación neurológica (hipotonía, torpeza motora…), y después de una larga historia de discusiones sobre la posible existencia de una lesión cerebral tan mínima que no podía objetivarse, el cuadro clínico pasó a denominarse “Daño cerebral mínimo“. Posteriormente, se cambió por un término menos organicista y más funcionalista como el de “Disfunción cerebral mínima“

        En la década de los 60, cobra mayor relevancia el concepto de “Síndrome del niño hipercinético“ que hace hincapié en la excesiva actividad motora del trastorno. Por entonces, también aparece por primera vez el trastorno en las clasificaciones diagnósticas psiquiátricas (DSM-II, 1968) en las que en un simple párrafo se describe “la reacción hiperquinética de la infancia” resaltándose su carácter benigno (habitualmente tendente a desaparecer en la adolescencia).

        Durante la década de los 70 comienza a destacar el déficit de atención, reconociendo ya el DSM-III (1980) una subdivisión del trastorno en “Déficit de atención con o sin hiperactividad“.

        Sin embargo, en la versión DSM-III-R (1987) sólo se estipulan criterios diagnósticos para el “ Déficit de atención con hiperactividad“ y el déficit de atención sin hiperactividad no se reconoce como entidad clínica, quedando relegado a una categoría mínimamente definida (“Déficit de atención indiferenciado”).

        En el momento actual el DSM-IV sólo utiliza la denominación “Trastorno por déficit de atención e hiperactividad“ (TDAH) y con relación a la predominancia de síntomas distingue tres subtipos de trastorno2:

        - Trastorno por déficit de atención con hiperactividad tipo predominio hiperactivo-impulsivo (en el que predomina la dificultad de autocontrol).

        - Trastorno por déficit de atención con hiperactividad tipo predominio déficit de atención (en el que predomina la dificultad de atención).

        - Trastorno por déficit de atención con hiperactividad tipo combinado (que presenta síntomas de inatención, impulsividad e hiperactividad).

        Además de la clasificación americana de trastornos psiquiátricos (DSM), existe una clasificación mundial (CIE; OMS), cuya última edición (CIE-10) utiliza el término de “Trastornos hipercinéticos” para referirse a estos trastornos.


        BIBLIOGRAFÍA

        1. Pascual-Castroviejo I, Rafia S. Síndrome de déficit de atención con hiperactividad. Programa de formación continuada en pediatría práctica. Prous Science 2001: 5-33.

        2. Ramos JM, Hernández MA, Vázquez J, Aparicio JM. Trastorno por déficit de atención con hiperactividad: puesta al día. Ped Aten Prim 1999; 4: 67-81.

        3. http://www.cfnavarra.es/salud/anales/textos/vol25/sup2/suple10a.html (12/07/2010).

        4. http://www.guiainfantil.com/salud/cuidadosespeciales/la_hiperactividad.htm (12/07/2010).